Preparación Mental: ¿Cómo Me Preparo Para Un Partido De Baloncesto?

A veces entras a la cancha y parece que te persigue una nube oscura. Tienes la sensación de que este juego no irá a tu favor. Y luego, para nada sorprendente, cuando comienza el juego, fallas tiro tras tiro.
El rendimiento está tan relacionado con lo que sucede "dentro de tu cabeza" como con lo que ocurre en la cancha. Los mejores jugadores de baloncesto no solo son hábiles y físicamente dotados, también han aprendido a enfocarse en el aspecto mental del juego.
No permiten que los altibajos de un juego dicten su estado de ánimo. No importa cómo vayan las cosas, ya sea que acaban de realizar una espectacular jugada and-1 o que hayan fallado sus últimos 3 disparos.
En este artículo, te ofreceremos 5 consejos para minimizar los nervios antes del juego y ayudarte a mantener la mente en el partido.
1. Respiración Profunda y Meditación
Una cosa que puede calmar los nervios antes de un juego de baloncesto es la práctica de la respiración profunda. La respiración es una herramienta poderosa que todos tienen a su disposición en todo momento. La respiración profunda tiene 2 beneficios clave:
La respiración profunda aumenta la cantidad de oxígeno que llega a tu cerebro, haciéndote sentir alerta pero relajado. Ese es el estado mental exacto en el que quieres estar para un rendimiento atlético óptimo. Este estado de concentración relajada a menudo se describe como un "estado de flujo", en el que el tiempo parece desacelerarse y la sensación de conexión con tu entorno se intensifica.
Entrarás en un estado meditativo. Al enfocarte en una sensación física como tu respiración, permites que los pensamientos o sentimientos negativos vengan y vayan, sin aferrarte a ellos. Al volver a enfocar tu atención en tu respiración una y otra vez, entrenas tu capacidad de concentración, que es necesaria para estar presente en la cancha.
2. Visualización
Tu mente es una herramienta poderosa. A menudo encontrarás que cuando estás teniendo un mal juego, ya lo sabías de antemano. ¿Alguna vez tuviste un mal calentamiento y simplemente supiste que el juego siguiente no sería el mejor? Probablemente lo viste venir: fallos, tareas no cumplidas, y una aplastante derrota.
Tu mente tiene una tendencia a concretar las cosas que imaginas.
Pero, ¿y si, en lugar de dejar que tu mente dicte inconscientemente cómo actúas, la usas deliberadamente para visualizar los resultados que realmente deseas ver: tiros acertados, buen timing y momentos decisivos en el juego? Al visualizarte haciendo los tiros que deseas hacer y jugando el juego que deseas jugar, te preparas para jugar con libertad y confianza.
Pero la visualización no se limita a imaginar resultados positivos. Seamos realistas, no podrás acertar todos los tiros. La visualización también puede usarse para prepararte para escenarios más difíciles y planear lo que harás cuando ocurran. ¿Cómo responderás cuando te piten una falta que no cometiste? ¿Cómo responderás cuando falles algunos tiros seguidos? Visualiza esos momentos y mírate responder de la manera que deseas: estoico, tranquilo, sereno y controlado.
3. Afirmaciones y Auto-Habla
Al igual que con la visualización, las afirmaciones y la auto-habla pueden ser un gran determinante de tu confianza en la cancha. La mayoría de las personas son bastante implacables consigo mismas. Cometes un error o fallas un tiro, y de repente "eres un desastre".
Pero no permitirías que tus compañeros de equipo o incluso tu entrenador te hablen así. La próxima vez que te sorprendas hablando mal de ti mismo antes o durante el juego, reconócelo y detente. No te hables de una manera que no le hablarías a un amigo.
Si cometes un error, reconócelo y toma la resolución de corregirlo. Pregúntate cómo puedes evitar el error la próxima vez en lugar de culpar por lo ocurrido. En resumen: sé orientado a resultados, en lugar de quedarte en tus deficiencias.
Recuerda también tus talentos y logros:
Frases cortas en presente como: "Soy un buen pasador" repetidas para ti mismo pueden ayudar a aumentar tu confianza.
Pueden parecer ridículas al principio, pero son una buena manera de preparar tu mente para pensar en los tipos de pensamientos que deseas tener para darte las mejores oportunidades de ganar.
4. Sueño
El sueño es esencial no solo para estar físicamente en forma, sino también para tu bienestar mental. Con una mala noche de descanso, te sentirás lento y cansado, lo que hará mucho más difícil mantenerte concentrado en lo que tienes delante.
De hecho, en este estudio, los jugadores que aumentaron la cantidad de sueño que tenían pudieron incrementar su porcentaje de tiros de campo y tiros libres en un 9%. Los efectos del sueño en el rendimiento son enormes. No dejes que este factor simple, pero crucial, impacte negativamente en tu juego.
5. Crea una Rutina
Hay varias cosas que puedes hacer para calmar tus nervios antes de un juego. Y cada uno tendrá sus propias preferencias. Por ejemplo, a LeBron le gusta escuchar música, mientras que Michael Jordan siempre se ataba los zapatos desde cero antes de cada juego.
No importa lo que hagas - ya sea escuchar música, meditar, leer o llamar a un familiar - llevar a cabo una rutina que ejecutes de manera consistente eliminará gran parte de los nervios y el estrés innecesarios. Simplemente saber lo que harás antes de un juego y ejecutar eso con total atención puede ayudarte a mantener la calma y la concentración.
Te darás cuenta de que estar nervioso es mucho más difícil cuando te concentras en el momento. Enfocar toda tu atención en una rutina previa al juego te permitirá hacerlo.